Hoy, gracias al poder de la automatización, Armanino solo necesita un equipo central de seis empleados para gestionar decenas de miles de formularios 1099 para clientes: más de 76 000 formularios para más de 4 000 clientes solo en 2025. Tyler afirma que más de la mitad de las plantillas 1099 enviadas por los clientes de la empresa en 2025 pudieron validarse y presentarse automáticamente, sin que el equipo encargado de los formularios 1099 tuviera siquiera que intervenir.
Esa eficiencia y flexibilidad va a ser aún más importante en los próximos años —tanto para Armanino como para sus clientes—, porque los requisitos del IRS no dejan de cambiar. En los últimos años, la agencia ha reducido el umbral para la declaración de pagos, ha disminuido el número de formularios que requieren la presentación electrónica y ha realizado otras revisiones.
Un cambio que está teniendo un impacto enorme en los vendedores y revendedores en línea es la obligación de presentar los formularios 1099-K, que suelen estar relacionados con los marketplaces en línea, las aplicaciones de pago y las entidades de liquidación. El importe mínimo solía ser de 20 000 USD, pero ha bajado a 5000 USD y está a punto de descender aún más: en 2026 será de 2500 USD, y algunos creen que podría llegar a 600 USD en 2027.
Es fundamental que las empresas (y los despachos) estén al día en todo momento a lo largo del año, no solo cuando llega el momento de presentar las declaraciones en enero; por eso, Avalara 1099 & W-9 ofrece funciones de gestión para crear un proceso de cumplimiento normativo que abarque todo el año.
«La clave para que enero sea lo más sencillo posible es hacer el trabajo antes de enero, para asegurarse de que todo esté en orden antes de llegar a ese momento», afirma Max. «Siempre le decimos a la gente: si esperas hasta diciembre, puede que no haya ningún problema, pero no hay garantía».
Es clave contar con el socio adecuado a tu lado. Armanino y Avalara permiten a los propietarios de negocios y ejecutivos centrarse en su empresa, en lugar de dedicar tiempo a tareas administrativas como el cumplimiento de la normativa tributaria. «No vamos a deciros cómo llevar vuestro negocio —dice Tyler—, pero sí os diremos lo que tenéis que hacer para cumplir la normativa, y os quitaremos ese peso de encima».