El sitio web de la empresa se lanzó en febrero de 2014. En aquel momento, la sede se encontraba en Nueva Jersey y había un almacén en California. «Presentar declaraciones de impuestos en solo dos estados fue un proceso muy complicado, sobre todo en California, que es probablemente el estado más complicado», recuerda Robin Hecht, la controladora financiera de la empresa.
El proceso consistía en generar informes a partir de la plataforma de tarjetas de crédito y, a continuación, introducir manualmente esos datos en los formularios de declaración de cada estado. «Me daba pánico cada vez que tenía que hacer una de esas devoluciones», comenta Robin.
En 2018, la sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos en el caso Dakota del Sur contra Wayfair, Inc. abrió la puerta a nuevas obligaciones fiscales para Boll & Branch. La primera notificación sobre el impuesto sobre las ventas que recibió la empresa a raíz de la sentencia del caso Wayfair procedía del estado de Washington. «Ese fue el principio de la avalancha», dice Robin.
Tras consultar con su empresa de contabilidad externa, Robin les encargó que iniciaran un estudio de nexo fiscal, mientras empezaban a llegar en masa notificaciones sobre el impuesto sobre las ventas procedentes de otros estados. Robin se había ido registrando por Internet en cada estado a medida que iban llegando las primeras notificaciones y pronto se encontró con que su pequeño departamento estaba desbordado.