Cram-A-Lot ha obtenido múltiples beneficios. La carga de trabajo relacionada con los impuestos se ha reducido drásticamente, lo que ha supuesto un ahorro de tres semanas-persona al mes para el equipo. Al mismo tiempo, la precisión del cálculo de los impuestos ha mejorado significativamente.
Mejora del cumplimiento normativo en la nube
El paso de un sistema local a una solución basada en la nube ha reducido el volumen de mantenimiento que requiere el sistema. «Mientras tengamos internet, el negocio funciona», explica Shaun Swearingen, quien dirige los sistemas de información de Cram-A-Lot. «Al principio nos preocupaba que la latencia pudiera ser un problema en una solución en la nube, pero no ha sido así».
Se ha implantado un proceso más eficaz
Cram-A-Lot ahora gestiona las exenciones con facilidad. Los certificados se almacenan en la nube y se pueden consultar por partida individual si fuera necesario en caso de auditoría. Los clientes reciben una notificación automática cuando un certificado de exención está a punto de caducar y pueden proporcionar el nuevo certificado mediante un formulario web. Además, el departamento de ventas no tiene que esperar a que se realice una consulta sobre impuestos manual para ofrecer un presupuesto, por lo que el proceso de venta se agiliza.
Listo para los auditores
Quizás lo más importante es que la cantidad de energía dedicada a preparar y participar en las auditorías se ha reducido considerablemente. «Tenemos una lista de lo que querrán ver con antelación», dice Jim, «y estaremos preparados para cuando lleguen». Las auditorías se desarrollan con mayor rapidez y sin contratiempos, y las sanciones quedan prácticamente eliminadas.
«Elaborar los estados financieros, realizar análisis financieros, dirigir el departamento… todas estas tareas habían quedado en segundo plano debido al impuesto sobre las ventas», afirma Jim. Con Avalara, «la diferencia es abismal».