Los impuestos en el sector de las telecomunicaciones son notoriamente problemáticos y, en ocasiones, se da el caso de «un impuesto sobre otro impuesto», es decir, que un impuesto se incluye dentro de otro. Por ejemplo, el Fondo Federal de Servicio Universal puede incluir parte de los impuestos del Fondo de Servicio Universal de un estado, así como algunos impuestos y recargos reglamentarios locales.
«No es necesario que todos estos impuestos y tasas aparezcan en la factura del cliente, pero el cálculo que se realiza entre bastidores tiene que ser correcto o, de lo contrario, se incurrirá en incumplimiento normativo», afirma Erwin Wilson, responsable de impuestos indirectos en Globalstar. «Para complicar aún más las cosas, las normas y los impuestos cambian constantemente a nivel jurisdiccional. Por ejemplo, el 911 suele estar regulado a nivel estatal y, en ocasiones, a nivel municipal y comarcal. Para cumplir con la normativa, tenemos que adaptarnos a estos objetivos cambiantes, a todos los niveles y cada mes».
Globalstar presenta declaraciones en los 50 estados, por lo que hay más de 3000 condados y casi 20 000 ciudades de las que hay que llevar un control. «Tendríamos que ampliar la plantilla del departamento, lo que supondría un aumento significativo del número de empleados, para poder cumplir con los requisitos de cumplimiento normativo y presentación de declaraciones», afirma Erwin. «Estamos hablando de varios puestos de trabajo a tiempo completo, e incluso así, creo que sería imposible».