Como muchas empresas que tratan principalmente con distribuidores, Inovonics asumió que sus únicas obligaciones de nexo fiscal se encontraban en los estados donde tenían empleados. Tras completar un estudio de nexo fiscal, la empresa descubrió que tenía obligaciones fiscales en 14 estados, además de en los seis en los que ya estaba registrada.
No tardaron mucho en darse cuenta de que NAV, a pesar de todas sus grandes ventajas, no era la mejor herramienta para el cumplimiento normativo en materia de impuestos sobre las ventas. «Hay que estar muy al tanto de todas las tasas impositivas», afirma Andrea Riviezzo, responsable de contabilidad de la empresa, «y tiene que encargarse una misma de toda la gestión administrativa».
Además, la gestión de certificados seguía siendo un problema complejo. «Si se trata de un envío directo y se incluye el ID del certificado en la ficha del cliente, este dato se transmite al lugar al que se realiza el envío directo», explica Andrea. «Por lo tanto, si están exentos en California pero no en Nueva Jersey, también habrás generado problemas allí».