Los impuestos sobre las telecomunicaciones son notoriamente complejos y, en ocasiones, incluyen un impuesto sobre otro impuesto, de modo que un impuesto o una tasa puede estar sujeto a tributación por otro. Por ejemplo, las tasas del Fondo Federal de Servicio Universal pueden aplicarse a las tasas del Fondo de Servicio Universal de un estado, así como a algunas tasas y recargos reglamentarios locales.
Para complicar aún más las cosas, las normas fiscales y las tasas impositivas cambian constantemente. Aunque suelen estar reguladas a nivel estatal, las tasas del servicio e911 también pueden aplicarse a nivel municipal y de condado. Cumplir con estos objetivos en constante cambio puede resultar complejo y requerir mucho trabajo.
Había mucho en juego para Unified Office, que además se estaba adaptando a un rápido crecimiento y mantenía una visión clara de futuro. «Creemos que algún día nuestra empresa será un objetivo de adquisición muy atractivo», afirma el director financiero Peter White. «Contamos con un consejo de administración muy inteligente, y nos advirtieron desde el principio que nos aseguráramos de que no hubiera obligaciones fiscales pendientes en nuestras cuentas cuando llegara el momento. Nos dejaron muy claro que cuanto antes empezáramos, mejor nos iría a largo plazo».
Tras recibir una breve lista de soluciones recomendadas por un asesor, Peter se puso en contacto con Avalara. Cuando pidió recomendaciones de clientes, pudo hablar con el responsable del departamento fiscal de un gran proveedor de telecomunicaciones que estaba preparando la empresa para que saliera a bolsa. En este caso, la empresa con la que habló Peter no había abordado de forma proactiva la cuestión de los impuestos sobre las comunicaciones, y en el momento de su salida a bolsa tenía una deuda tributaria de 25 millones de dólares en concepto de impuestos, sanciones e intereses.
«Aquí estábamos, una empresa con menos de un millón de dólares en ventas, y ya estábamos tomando medidas para cumplir y evitar esas responsabilidades y riesgos innecesarios», dice Peter. «Queremos tener las cuentas claras».