Bélgica introdujo el impuesto sobre el valor añadido (IVA) en enero de 1971. Las normas principales se recogen en el Código belga del IVA, respaldadas por Reales Decretos y Decretos Ministeriales, y aclaradas a través de circulares y resoluciones emitidas por el Ministerio de Finanzas.
Estas normas se basan en las Directivas del IVA de la Unión Europea y cubren el registro del IVA, el cumplimiento, las declaraciones, Intrastat y otras presentaciones.