La facturación electrónica es obligatoria en Suecia para las transacciones entre empresas y administración pública (B2G).
En virtud de la implementación por parte de Suecia de la Directiva de facturación electrónica de la UE (2014/55/UE), los organismos del sector público deben poder recibir y procesar facturas electrónicas estructuradas que cumplan con la norma europea EN 16931. Este requisito se aplica a las facturas emitidas en relación con la contratación pública.
Suecia utiliza la red Peppol como su infraestructura nacional de facturación electrónica para transacciones B2G. Los proveedores deben emitir facturas en formato Peppol BIS Billing (u otros formatos estructurados compatibles con la norma EN 16931) y transmitirlas electrónicamente a través de un punto de acceso Peppol.
No se aceptan facturas en papel ni PDF no estructurados para transacciones B2G.