Las empresas pueden deducir el IVA soportado en:
- Bienes y servicios domésticos e importados utilizados para fines comerciales sujetos a impuestos
- IVA de importación pagado en la aduana
- Servicios adquiridos en el extranjero sujetos al mecanismo de inversión del sujeto pasivo
- Gastos debidamente facturados como publicidad, gastos de capital, etc. (sujeto a la normativa suiza)
Las empresas no residentes también pueden solicitar la devolución del IVA soportado, normalmente en las mismas condiciones que los residentes en Suiza, siempre que presenten la documentación necesaria y, en su caso, cuenten con representación fiscal.