Muchas grandes empresas de fuera de la UE han optado, en cambio, por constituir sociedades locales en uno de los países de la UE y celebrar contratos con consumidores de la UE a través de dicha sociedad o sucursal.
Esto ofrece ventajas especiales en materia de IVA, ya que (solo hasta 2015) la sucursal solo aplicaría el tipo de IVA del país en el que está establecida. Por ello, muchas empresas (como Amazon) han optado por establecer sus sucursales europeas en Luxemburgo, donde se aplica el tipo de IVA más bajo de la UE, el 15 % (un 3 % en el caso de los libros digitales).