Los Países Bajos introdujeron su impuesto sobre el valor añadido (IVA), conocido localmente como belasting over de toegevoegde waarde (BTW), en 1969. Como miembro fundador de la Unión Europea (UE), los Países Bajos llevan mucho tiempo alineando su sistema de IVA con las Directivas de IVA de la UE. Las normativas neerlandesas en materia de IVA se establecen en la Wet op de omzetbelasting de 1968 y las administra el Belastingdienst — la Agencia de Aduanas e Impuestos de los Países Bajos. Dicha agencia supervisa el cumplimiento del IVA, proporciona orientación y aplica los requisitos de declaración. Como en todos los Estados miembros de la UE, las empresas que suministran bienes o servicios sujetos a impuestos en los Países Bajos deben cumplir con las obligaciones locales en materia de IVA. Estas incluyen el registro del IVA en los Países Bajos, la emisión de facturas que cumplan con los requisitos, el mantenimiento de registros adecuados y la presentación de declaraciones y declaraciones de IVA periódicas.