La facturación electrónica para transacciones entre empresas (B2B) aún no es obligatoria. No obstante, el gobierno español ha anunciado la ley «Crea y Crece». Esta normativa pretende facilitar la creación (crea) y el crecimiento (crece) de empresas abordando, para ello, el problema de los retrasos en los pagos, una de las principales causas de los problemas de liquidez y rentabilidad de las empresas españolas. El Gobierno español espera que la facturación electrónica solucione este problema y tiene la intención de hacerla obligatoria para las transacciones B2B.
Se ha propuesto un periodo de implantación en dos fases. Las empresas con una facturación anual superior a 8 millones de euros deberán cumplir el mandato B2B dentro de un año desde la aprobación de sus requisitos técnicos, mientras que el resto de empresas dispondrá de dos años. Los requisitos y especificaciones técnicas aún no se han aprobado, y es probable que se sometan a una nueva consulta pública. Sin embargo, como la ley española exige al menos 12 meses de preaviso desde la aprobación, es probable que el mandato se implante en 2027-2028.
Las opciones de España para implantar un modelo B2B incluyen el intercambio directo entre compradores y proveedores usando formatos estructurados, o la transmisión mediante plataformas certificadas de facturación electrónica (PCEF). Se puede emplear una plataforma central del gobierno.